La división es una de las operaciones tradicionales que más se atraganta a la hora de comprender en qué consiste el concepto. Sin embargo, es muy fácil de realizar cuando identificamos el significado de esta operación. Por ello, aquí te mostramos algunos trucos para aprender a dividir de forma rápida y sencilla. ¿Quieres aprender a dividir? Aquí te enseñamos cómo puedes hacerlo.

Utilizar la multiplicación

Una de las primeras cosas que debemos saber es que la división es la operación contraria a la multiplicación. Por ello, si realizamos la multiplicación a la inversa, estaremos realizando la división de los números.

Un ejemplo de estos trucos para aprender a dividir es que por ejemplo, 3 x 2 es igual 6. Y por consiguiente, 6 : 2 es igual a 3.

Conocer las partes de la división

La parte más imprescindible para saber es dividir es conocer las partes de la división en todo momento. Es necesario saber en qué lugar se encuentran el dividendo, el divisor y el cociente.

Formas para aprender a dividir

Dividir cosas sencillas

Otro de los trucos para aprender a dividir es la utilización de cosas cotidianas para facilitar la comprensión del concepto de la división.

En este caso podemos utilizar el típico símil de las manzanas en el que decimos que, si tenemos 4 manzanas para repartir entre 4, ¿cuántas manzanas nos corresponden a cada uno? La respuesta es sencilla y fácil de responder, ya que son 2 por persona.

Ir contando una a una

Para aprender a dividir también podemos empezar a contar una a una cada una de las unidades que queremos repartir entre las diferentes personas.


Formas para aprender a dividir

Alberto P || Shuttherstock

Para verlo de una forma más visual y explicativa se pueden repartir cartas. Si tenemos 16 cartas a repartir entre cuatro personas, hay que repartir una carta a cada una de las personas hasta que se acaben. Después, contamos y vemos que cada uno tiene 4 cartas.

Comprobar el resultado de la división

Unas de las formas para aprender a dividir que más sirven es la de comprobar siempre el resultado de la división. De esta forma, somos conscientes de si hemos obtenido el resultado correcto, o si por el contrario, tenemos que volver a realizar la operación.

Para comprobar el resultado de la división, tenemos que multiplicar el cociente por el divisor. Si el resultado que obtenemos es igual al dividendo, significa que hemos hecho bien la división. Puedes practicar con algunos ejercicios de divisiones algunos de estos trucos que te ayudarán a dividir perfectamente.